Cómo ahorrar en la climatización del hogar

Ahorro calefacción del hogar

Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), casi la mitad del consumo energético de los hogares (el 47,9%) lo acapara la climatización y más concretamente la calefacción, es un dato que no podemos perder de vista a la hora de planificar nuestras reformas en Zaragoza.

Para mantener una temperatura agradable en casa, casi tan importante como la generación de calor es la reducción o eliminación de las pérdidas del mismo. Aunque para localizar los puntos débiles de nuestro hogar es recomendable solicitar una auditoría energética, que señalará las zonas de la casa en las que se podría mejorar el ahorro de energía y nos propondrá soluciones, para ahorrar en calefacción es necesario un consumo eficiente de la energía y esto se puede hacer sin necesidad de grandes inversiones.  Ahí van algunos consejos que podéis aplicar:

- Revisar los aislamientos. Un aislamiento adecuado en ventanas, fachadas y cubiertas puede permitir ahorrar hasta un 70% de la factura energética. A la hora de acometer esta reforma hay que tener en cuenta que el cristal supone entre el 80 y el 85% de la superficie de la ventana, por lo que la elección de un buen cristal supone una gran parte del ahorro energético.

- Optimizar el calor solar. El gasto energético puede variar mucho dependiendo de la orientación de la casa o piso. Unas cuantas horas de luz solar pueden reducir el gasto en calefacción de manera notable. Además, es bueno mantener las persianas y las cortinas abiertas durante el día,  y bajarlas y cerrarlas durante la noche.

- No ventilar en exceso. Esto quiere decir que no dejemos las ventanas abiertas más de 10 minutos, que es el tiempo necesario para renovar el aire de nuestra casa sin que se enfríen las paredes y el suelo.

- Si tenéis radiadores, purgarlos al menos una vez al año ya que el aire que se queda dentro del radiador no calienta y, por tanto, se reduce su buen funcionamiento.

- Para controlar la temperatura de casa, es imprescindible contar con un termostato que encienda y apague la calefacción de forma automática. De esta manera, podremos mantener una temperatura estable en el hogar de manera más eficiente. Por la noche, la temperatura adecuada varía entre los 15 y los 17 grados, mientras que por el día es recomendable no superar los 21 ( cada grado de más aumenta el consumo un 7%).

- ¡No utilizar los radiadores para secar la ropa! Colocar la ropa mojada encima de los radiadores llena el aire de una humedad y, además, reduce la eficiencia energética de su calefacción haciendo que se consuma más energía.